Cuanto daría, cuanto daría por volver a saborear esos labios y poder cerrar los ojos para así concentrarme únicamente en su sabor, cuanto daría por recordar y revivir todos esos momentos a tu lado y al hacerlo, olvidar la sensación de echar de menos...
Cuanto daría, cuanto daría por volver a sentir el calor de unos brazos ajenos, y poder cerrar los ojos para solo centrarme en la sensación de protección y seguridad, seguridad en mi mismo y en que podría comerme el mundo si empezase por tu boca, cuanto daría por abrazarte y que me abraces, y así olvidar al resto de las cosas...
Cuanto daría, cuanto daría por volver a oír esas dos palabras mágicas, por favor, saliendo desde lo más profundo de la única persona por la que realmente siento lo mismo, de su interior, y poder cerrar los ojos para así concentrarme en la verdadera belleza que tienen las palabras cuando sabemos que realmente son verdaderas, cuanto daría por olvidar así la sensación de la larga espera, que me espera cada día hasta oír tu voz en nuestra llamada nocturna de cada noche...
Cuanto daría simplemente por volver a verte, por decirte lo afortunado que me siento por tenerte, por abrazarte, acariciarte y simplemente, besarte con sabor a para siempre.