lunes, 5 de agosto de 2013

Valor.

Hay cosas que valen dinero y cosas que valen la pena; recuerdos con valor, y momentos que es mejor olvidar, pero que siempre han valido algo, porque al final, si hablamos de valor, por muy bueno que esté el chocolate, no hay nada como el valor que tienen los momentos que nos han servido para aprender algo nuevo.



Mariposas.

He visto miles de documentales sobre animales, plantas, bichos, y todo tipo de ser vivo. He visto cientos de estos que pueden vivir cientos de años, y luego otros que no son capaces de aguantar ni siquiera 24 horas con vida. Es impresionante como de descompensado está el mundo refiriéndonos a la vida de cualquier ser vivo, es increíble que haya seres que puedan disfrutar de la belleza y crueldad de la vida durante cientos de años, y bueno, aunque nosotros no seamos los que más tiempo estemos en esto que llamamos vida, tenemos dentro algo que dura mucho más que eso, que dura lo que dura una mirada y su recuerdo, que sobrevive a llantos, golpes, gritos y discusiones, que sobrevive a todo sin tener sed ni hambre absolutamente nunca, sobrevive a base de los recuerdos, y no es otra cosa que las mariposas que empezaron a volar cuando una brisa entró por mi oído en forma de palabras que venían su vez, de la boca que me hacía, y me hace sonreír cada mañana. Y ten por seguro que estas nunca se cansarán de volar ahí donde estén, porque si es verdad que a veces paran, y quizá crea que ya murieron, pero sin tú ser Dios ni yo Jesús, resucitan cada vez que tu mirada, choca con la mía.