Cada día que pasa nos enfrentamos a un nuevo problema, pensando que nunca tendremos un momento para disfrutar sin tener parte de nuestra mente puesta en buscar soluciones a cosas que realmente creemos que no están en nuestras manos pero que sin embargo, acabamos comiéndonos la cabeza por un error del pasado del que nos arrepentimos y el cual nos gustaría solucionar volviendo a ese momento y cambiando la posición de las piezas en esta partida de ajedrez que llamamos vida, o en este rompecabezas que llamamos mundo. Nos invaden los problemas y con ellos las respuestas anticipadas que creemos acertadas al ver solucionados los problemas hasta que en un futuro aparece otro dilema debido a esa elección lejana y nos arrepentimos, siempre pasa, a todo el mundo, como se suele decir, el que tiene boca se equivoca, y a veces por no abrirla cuando debemos, también nos equivocamos.
Que difícil es encontrarle un camino correcto a esta vida que desgraciadamente vino sin instrucciones, ¿no? La verdad es que hubiese preferido que en vez de venir como suele decir mi madre "con un pan bajo el brazo" viniese con un libro que aunque no me dijese que hacer, si me diese la clave para encontrar siempre una opción que al elegirla no perjudique a nadie, y que visto lo visto, creo que ese libro no existe, por lo que yo, no me he comprometido a escribir uno, no, pero si a buscar una forma de entender la vida y de entender cada elección que realizamos cuando nos enfrentamos a las cotidianas adversidades que hacen que nos sea imposible disfrutar plenamente de la vida que desgraciadamente para muchos, y afortunadamente para unos cuantos ignorantes, no es infinita, y todos, por muy diferentes que seamos, tuvimos el mismo inicio y tendremos el mismo final.
Me he desviado del tema que quería comentaros, quiero hablaros de lo que por allá arriba mencioné anteriormente, de el arrepentimiento, de esa gente que se arrepiente de algunas de sus decisiones y se pasa el resto de su vida recordando ese momento y deseando volver a él para cambiar su elección, a esa gente, a esa gente le digo que se deje de arrepentir, que cada error en el pasado será un acierto en el futuro si nos olvidamos de los errores y recordamos cada momento positivo que hemos vivido desde ahí. Es cierto que en el pasado todos nos hemos equivocado y que por culpa de ellos nos sentimos fatal muchas veces, pero ahora recordad por un momento la última vez que lo pasasteis bien, la última vez que sentisteis que el tiempo pasaba demasiado rápido, que necesitabais seguir sintiendo esa felicidad y parar el lugar y el momento para continuar disfrutando de la sonrisa que mostraban todos, pues bien, si ese momento vino después de ese gran error de el que seguís arrepentidos, ¿Por que os arrepentís? Como dije, cada error del pasado es un acierto del futuro, si no hubieseis errado en ese momento no hubieseis podido vivir nunca la felicidad de ese otro que acaban de recordar. Así que solo por ese momento ha merecido la pena errar en el pasado, imaginaos si os olvidáis de el arrepentimiento y os concentráis en aprovechar la vida que os queda con quien tenéis a vuestro alrededor, pensad que el tiempo que dediquéis a la tristeza será el tiempo que perdáis en vez de estar disfrutando con quien tenéis, olvidad los problemas y disfrutad de la vida, que no es infinita y que en esta constante cuenta atrás en la que habéis perdido un poco de vuestro tiempo leyendo lo que yo escribo, es mejor una sonrisa para siempre que el acierto de un momento, sonríe, que una sonrisa no cuesta nada y vale mucho, y recordad, no nos podemos arrepentir de algo porque en ese momento era lo que queríamos hacer, y porque ese error trajo consigo momentos de felicidad en los que se convirtió en un acierto del futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario