...El amor es una planta, si, una planta! Y muy bonita mientras no se marchite. Esto va por esa gente que no cree en el amor, o porque creyó en él y le falló, o porque nunca lo ha sentido.
Como decía, el amor es una planta que empezó siendo una semilla, una semilla que se puede encontrar en una mirada, en un gesto, en una sonrisa o en una coincidencia, pero que una vez encontrada, simplemente hay que empezar a regarla con cariño y detalles para que vaya creciendo y cuando ya sientas que ese amor no puede crecer más aun, que ya es imposible hacer más para que el sentimiento sea más grande, sigue dándole cariño y detalles, pues aunque no pueda crecer más, como cualquier planta, si no la cuidas, se marchita.
Así que si sientes que has encontrado esa semilla, o si te preguntas por qué algún día desapareció tal sentimiento, ya sabes, la única razón es la falta de dedicación y cuidado, así que ahora, solo te queda regarla a base de esas cosas tan simples y a la vez tan valiosas, porque si de verdad amas a alguien, sacarle una sonrisa nunca debería ser un esfuerzo, sino un momento para disfrutar de la belleza de poder ser el motivo de la felicidad de otra persona.
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