Me quedé mirándola mientras se alejaba como si nunca nos volviésemos a ver, como si se alejase ante mi el sentido de mi vida, como si necesitase poder volver al pasado y para el tiempo, para congelar la calidez de ese momento en el que tras mirarnos a los ojos pausadamente, de manera que nos pudiésemos ver reflejados en los del otro, de esa manera en la que solo se miran ese tipo de personas que pueden decir lo que sienten en silencio, y en ese silencio en el que sentía el latir de su corazón, su nerviosismo, emoción, impaciencia, sus ganas, su, aunque no se lo oí decir, te quiero.
Ya cuando me di la vuelta y comencé a echarla de menos y desear que llegase el momento de verla de nuevo y volver a sentir con menos nerviosismo y más pasión ese te quiero que trajo el viento que se enredaba en su pelo, celoso de mis labios tapando su cara para que encontrásemos otra dificultad antes de fundirnos en uno, pero ni el viento, ni la lluvia, ni el calor, ni nadie, después de tanto luchar por lo que queríamos, iba a evitar que sintiésemos lo húmedo que podía llegar a ser un deseo, tan húmedo como sus labios, tan suave como sus manos y tan, simplemente perfecto como lo fue aquel momento.
Yo, seguía perplejo pensando simplemente en ella, cuando sentí que me miraban, y deseoso por ver que era ella esperando otro de mis besos antes de que nuestras miradas se separasen por un tiempo, me di la vuelta, y mi decepción fue tal, que hizo que me sintiese mal, pues era mi amigo, con el que tan buenos momentos había compartido y con el cual siempre estuve para hacer frente a cada problema y a cada rechazo tras un flechazo, y después de todo eso, no me había alegrado de que fuese él el que estaba allí, y yo, sintiéndome culpable de algo que solo yo sabía que había sentido, le mostré no una sonrisa de oreja a oreja, no una sonrisa de esas que te achinan los ojos a más no poder y te elevan los mofletes como si de un bebé se tratase, no, no era mi mejor sonrisa, pero si os puedo asegurar, de que era una sonrisa verdadera, y es que de nuevo me di cuenta de que sin palabras se pueden explicar los más bonitos sentimientos, que sin reloj se pueden congelar los mejores momentos y se pueden parar en los mejores lugares, lugares que no son impresionantes, pero los cuales pueden convertirse en paraísos solo estando con la compañía perfecta...
Entonces comprendí que en ese momento, debía estar con mi amigo, aun echándola de menos a ella, él siempre estuvo ahí, así que se merecía más que nadie mi atención y mi sonrisa.
Entonces, nos saludamos y comenzamos a hablar, estaba claro que era la típica conversación única, en la que antes de comenzar, ya sabíamos que de ese día volveríamos a sacar otra anécdota que recordaríamos en el futuro con la misma sonrisa con la que estábamos en ese momento.
Todo era como siempre, el hablaba y yo lo escuchaba, yo bromeaba y él se reía, hasta que de pronto, tras un parón para coger aire después de tanta risa, me dijo: Estás enamorado de ella, ¿verdad?
A lo que yo, tras varios segundos que en mi corazón duraron como semanas, asimilando aun tal pregunta, sencilla de elaborar pero tan compleja de responder, porque, ¿cómo puedo hablar del amor si nunca nos han explicado de que se trata? ¿Cómo sé si estoy enamorado si nunca antes lo había estado? Entonces en la conversación que mantenía en mi interior mi mente con mi corazón debatiendo para encontrar una respuesta acertada, recordé que una vez oí decir que estabas enamorado cuando entendías las canciones de amor, y comencé a recordar ese tipo de canciones que antes odiaba y que ahora mismo me encantaban, esas canciones que ahora sin motivo aparente hacían que aumentasen mis pulsaciones y que sonriese entre lágrimas de una forma ilógica e incomprensible, pero de una forma que solo podías hacerlo, si estabas enamorado. Tras esta reflexión, quise explicarle de otro modo que no fuese únicamente por las canciones, todo lo que yo sentía, entonces, él impaciente por escuchar mi respuesta me miró a los ojos, y en ese momento yo comencé a hablarle, y le dije:
La verdad, es que no lo sé, ¿Qué es el amor? ¿Hay algún libro en el que podamos aprenderlo? ¿De algún modo el amor es lo mismo para todo el mundo? Yo aun no sabiendo que entiendes tú por amor, sin saber que es lo que entiende el resto por tal sentimiento puedo decirte que...
Aquí, paré para decirle a mi cerebro que se acercase a mi corazón y le prestase atención, porque solo él tenía la respuesta a esta pregunta, y cuando sentí lo que quería decir, retomé la palabra y seguí:
Si estar enamorado de alguien es sentir que necesitas a esa persona, es no poder imaginarte que serías sin ella y no querer hacerlo tampoco, es recordar en cada momento su olor y sus besos como si nunca más los fueses a tener, es tener la sensación de que cada una de tus acciones las haces pensando en las consecuencias y ventajas que traerá para ella, es sufrir y pasarlo mal por esa persona si en algún momento por leve que sea, discutes con ella, si es que cada vez que te suene el móvil vayas con la esperanza de que sea ella quien te habla y sentir la mayor de las decepciones cuando ves que no es esa persona, si es cerrar los ojos y simplemente imaginarte con ella, si es tener un recuerdo de cada segundo a su lado guardado en tu corazón, en un corazón que como el mío ahora, está comenzando a latir más rápido y que si no se me sale por la boca es porque en él está la persona más increíble y única que he conocido, la persona con la que me encantaría estar el resto de mi vida y con la cual solo me imagino un camino de felicidad y de sonrisas, chica que le da sentido a cada una de mis tonterías, la que ha hecho que las cosas que hacía por la gente dejasen de valer la pena para que valiesen su sonrisa, la chica por la que le robaría la Luna a Mayo y la pondría en sus ojos simplemente porque siento que en ellos está el cielo, la chica con la que aprendía a volar sin alas y con la que quiero dormir, soñar, vivir el resto mi vida, si estar enamorado es esto, si el amor es así, si para ti como para el resto, esta sería definición del amor, te tengo que decir amigo, que no, no estoy enamorado...
Mi amigo, sorprendido tras mi respuesta, supongo que porque después de esta definición tan densa sobre lo que era el amor, se esperaba un si, me preguntó:
¿Cómo? ¿Por que no estás enamorado? Después de todo lo que me has dicho, ¿cómo puedes negar que estás enamorado? Acaso, ¿sientes miedo por tal sentimiento?
A lo que yo, sin pensar, respondí:
No, no temo al amor, y no, no estoy enamorado, porque todo lo que te he dicho, se ha quedado corto con lo que yo siento por ella, el amor es demasiado pequeño para esto, y no dudo ni un instante, de que no existe ni existirá una palabra capaz de definir lo que siento, así que yo seguiré como hasta ahora, negando que estoy enamorado, negando sentir amor, y demostrándole a ella, y únicamente a ella por el resto de mi vida, que lo que siento, es mayor que cualquier sentimiento hasta ahora inventado, llamémoslo... No, no lo llamemos, solo cerremos los ojos, abramos el corazón, y sigamos disfrutando.